La Villa de Zaachila, se caracteriza por ser un emblema de la gastronomía y la Cultura Oaxaqueña, desde sus vestigios prehispánicos, su hermosa y perfecta Danza de la Pluma, hasta los tradicionales Zancudos, bailarines que se elevan sobre zancos de madera de aproximadamente dos metros de altura para danzar al ritmo de música tradicional, como jarabes y danzónes. Zaachila también es inmensamente conocida por su rica y extraordinaria gastrnomía, muestra de esto, es su bello Mercado Gastronómico, ubicado en calle Tlapanecatl, a unas cuantas calles del Municipio de la población y a poco más de treinta minutos de la ciudad de Oaxaca.
Dentro de este Centro Gastronómico, los visitantes pueden encontrar los platillos más reconocidos de este poblado, como la deliciosa barbacoa de Zaachila, este icónico manjar, destaca por ser barbacoa de rollo de res, cocinada en hornos de tierra con un proceso artesanal de más de 70 años, que se distingue por su técnica de horneado lento, a menudo preparada en grandes cantidades para fiestas y eventos tradicionales; las reconocidas nieves, que los comerciantes preparan de forma manual, utilizando hielo natural, sal y barriles de madera o metal, girados a mano, una técnica que aún se conserva en muchos hogares, los sabores son extensos, pueden ser frutales, de agua o leche, como la nieve de leche quemada, tuna roja, nanche, zapote negro, limón, téjate, cacao, mango, guanábana, pitaya, mezcal, las nieves no solo refrescan, sino que forman parte del patrimonio gastronómico intangible de Zaachila; y en temporada de Muertos, se ofrece al público Pan Andornado, una tradición artesanal única de la Villa de Zaachila, elaborado especialmente para los altares de Día de Muertos, se caracteriza por ser pan de yema o resobado decorado con flores de colores vivos (rosa, amarillo, verde), figuras y formas hechas de pasta de harina y almidón, que juntos hacen una combinación apetitosa.
Asi mismo, se puede disfrutar de un tradicional tejate de cacao o de coco, chocolate calientito con pan dulce o de yema, dulces regionales, mole negro, coloradito y amarillo, tlayudas hechas al momento, o una exquisita carne asada, acompañada de ricas salsas realizadas en molcajete, cebolla asada y demás guarniciones; otras opciones de comida son los antojitos oaxaqueños, como los tamales de dulce, frijol, mole, rajas; molotes, tacos de diferentes guisos, caldos, como de res o de pollo, empanadas, memelitas, quesadillas, huevos al gusto, entre muchos otros deliciosos guisados. El Mercado Gastronómico se encuentra abierto de siete de la mañana a siete de la noche; de igual forma, cuenta con zona de venta de verdura, fruta, lácteos, carnes, igualmente ofrece servicio de sanitarios públicos y estacionamiento para los comerciantes y visitantes.
Visitar el Mercado Gastronómico de Zaachila no es solo ir a comer: es vivir una experiencia sensorial, cultural y comunitaria. Es escuchar las voces de las cocineras tradicionales, conocer los ingredientes locales, probar recetas con historia y sentir el espíritu de un pueblo que mantiene viva su herencia. Un destino imperdible para quienes buscan turismo gastronómico auténtico, tradición viva y el verdadero sabor de Oaxaca.
