Los inicios de esta tradición artesanal de Tilcajete pueden hallarse en la segunda mitad del siglo XX, a partir de las creaciones de Pedro Linares, quien acuñó el término "alebrijes" para las figuras con formas y elementos fantásticos que elaboraba en papel maché.
En Tilcajete fue la madera de copal, abundante en la región en aquella época, la ideal para dar cauce a la creatividad y talento de los habitantes a través de estos seres nacidos de los sueños y la imaginación.
Hoy en día, son ya varias generaciones de artesanos las que han logrado reflejar la vocación de esta localidad, en la cual la mayoría de las familias se dedican a la elaboración de los alebrijes. Conscientes de la necesidad del equilibrio ecológico, los habitantes llevan a cabo acciones para reforestar la zona con árboles de diversas especies, principalmente de copal, el cual disminuyó enormemente a causa del extendido uso de su madera.
Al paso del tiempo, otras propuestas técnicas y estéticas han dado surgimiento a piezas de extraordinaria belleza y finura que llevan un poco más allá el concepto de los alebrijes tradicionales, abrevando en las raíces de la cultura zapoteca para brindar un mayor fundamento de identidad a la creación artesanal, e incluso, en aras de una mayor libertad creativa, definiéndose únicamente como talla de madera.
Durante tu visita a Tilcajete, en los numerosos talleres familiares de la comunidad podrás conocer y admirar el proceso de elaboración de las figuras, desde el corte y desbastado del tronco de copal, el curado, secado y tallado de la pieza, hasta el minucioso, multicolor decorado, que se realiza mayormente con pintura acrílica, aunque existen cada vez más artesanos que impulsan el uso de tintes naturales a partir de elementos como grana cochinilla, cal, limón, añil, granada y muchos otros.
Algunos talleres te permiten participar en este proceso, y podrás elaborar o decorar una figura y llevártela como un excepcional recuerdo. También es posible participar en actividades de reforestación de árboles de copal, o realizar recorridos ecológicos
Otros tesoros
Templo de San Martín Obispo
De acuerdo con los registros históricos, este templo fue construido bajo las órdenes de los frailes dominicos a principios del Siglo XVII. Está dedicado a San Martín de Tours, conocido también como San Martín Obispo, cuya imagen se encuentra en el altar principal. Entre las piezas de arte religioso que se conservan en el templo, destaca particularmente el antiguo retablo que alberga la imagen del Cristo de Esquipulas. Ambas piezas, de gran hermosura y datadas entre finales del Siglo XVII y principios del XVIII, fueron restauradas en el año 2018 y son orgullo de la comunidad.
EI Cajete
En este pequeño Jardín se encuentran dos pozos de los cuales antiguamente se abastecía de agua la comunidad. Aunque ambos veneros ahora se encuentran cerrados al uso público, el sitio es muy apreciado por los habitantes de Tilcajete por su importancia
histórica.
Cerro de María Sánchez
Ubicado a dos kilómetros del centro de la comunidad, este cerro, en cuyas alturas se domina una gran parte del Valle de Ocotlán, es considerado como sagrado, pues en él se realizan desde tiempos ancestrales ceremonias propiciatorias de origen prehispánico. En el sitio se hallan también algunos vestigios arqueológicos, entre los que destaca una especie de silla gigante labrada en un monolito, llamada por los locales "La silla de Moctezuma". Actualmente se ofrecen recorridos de caminata a este cerro, y se llevan a cabo ceremonias de sanación y de contacto con la naturaleza para quienes buscan este tipo de oferta.
Calenda de "los Aceitados"
En el mes de julio, en el marco de las festividades oaxaqueñas de la Guelaguetza, se lleva a cabo un desfile en el cual habitantes de la localidad, cubierto el cuerpo con aceite negro, disfrazados con vistosos atuendos y portando máscaras de diablos u otros
personajes, recorren las principales calles.

